Todas Nosotras - Por Lola

El 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer. Para muchas, disponer de un día que nos distinga, no hace más que reforzar la idea de discriminación. Para otras, pasa totalmente inadvertido. Algunas se sienten alagadas y otras, simplemente consideramos que es justo y valioso conmemorar un día en que un grupo de mujeres decidió reclamar por la paz y la igualdad de derechos.

Que exista un día que contemple al género femenino en su conjunto no modifica la vida de ninguna de nosotras, pero no está nada mal que nos saludemos unas a otras y recibamos el saludo cordial de muchísimos hombres que aprecian nuestra condición.

Se dice que como otras fechas, no es más que una excusa comercial. Me gustaría saber si esas personas detestan recibir un regalo en Navidad, el día del padre o la madre o cuando corresponda…

Dicho sea de paso, los y las derrotistas de siempre dicen que celebrar el día de la madre es inútil, porque de la madre hay que acordarse todos los días. Eso es innegable pero, tiene algo de malo dedicar un día especial a tu madre, la tengas o no?

La amistad - Por Lola

Siempre se dice que las amigas que logras en la adolescencia son las relaciones que perduran, que el verdadero sentido de la amistad es el que se vive en aquellos años. No es mi caso.

Por supuesto, con los años tenemos relaciones amigables con personas que vienen y van. En la mayoría de los casos, intrascendentes. Por alguna razón, algunos lazos no se afianzan, pero otros, realmente se hacen fuertes, sostienen la relación, y lo mejor de todo, la enriquecen.

La vida ha bifurcado el camino entre mis amigas de la adolescencia y yo. Cuando mis hijos eran pequeños, establecí vínculo con otras madres de la escuela donde asistían, y tan grande es nuestra amistad, que a pesar de que nuestros hijos han dejado de verse, nosotras seguimos siendo amigas.

Mantenemos contacto telefónico o vía mail, y nos ponemos de acuerdo al menos una vez al mes para reunirnos y conversar, pasear, reír y consolar a la que esté pasando un mal rato. Incondicionales, leales y francas, somos una versión femenina de los tres mosqueteros: todas para una, y una para todas.

Se me acabó la paciencia - Por Lola

Yo siempre pensé que era una persona con una gran paciencia, una paciencia infinita. Hasta hoy.

Quién no ha sido adolescente! Rebeldía, autosuficiencia, una agitación constante, una contradicción viviente. Quién no ha escuchado música hasta que le ardieran las orejas; quién no usó “una ayuda memoria” a la hora de un examen escolar….

Yo puedo entender a Manu, con sus diecisiete años, puedo tener paciencia esos días en los que se llena la casa de muchachotes vaciando mi nevera, y aunque me revuelva las tripas, puedo tener paciencia cuando abro la puerta de su cuarto y lo veo como si hubiera habido un bombardeo terrorista. Hasta hoy.

Yo puedo entender que Javier y su esposa Mar están esperando un bebé, y como las cosas no marcharon bien económicamente, momentáneamente están viviendo en casa. Yo puedo entender que no se debe fumar delante de una embarazada, que no es bueno para el bebé y todavía su madre anda por la casa a las arcadas. Se que el cigarrillo tampoco es bueno para mí, y algún día decidiré dejarlo. Ese día no es hoy.

La edad es lo de menos - por Lola

Cuando yo era chica, pensaba que me gustaban los hombres mayores que yo. Hace un tiempo me di cuenta que no es cierto.

Cuando tenía dieciséis, me atraían los hombres de treinta años. Cuando tuve treinta, me seguían gustando los de treinta. Hoy tengo casi cincuenta y me siguen gustando, y creo que voy a llegar a los setenta y seguiré prefiriendo uno de 30.

Sí, físicamente los de 30, a mi modo de ver, son los más atractivos. Pero más allá de eso, conozco muchos de esa edad, gastados mentalmente como viejos, o tan inmaduros como un adolescente. La edad es lo de menos.

Hace casi un año mantengo una relación con un hombre al que le llevo quince años. Al principio, todas mis amistades y familiares dijeron que estaba loca, algunos hasta se animaron a llamarme tonta, porque decían, “solo está por interés”, “esa relación no va a llegar a nada”, “qué va a pasar cuando seas mayor?”, etc. etc. etc.

¿De qué hablamos las mujeres entre nosotras?

¿Hablamos los hombres y las mujeres de temas diferentes?
Tendemos a pensar que las mujeres, cuando estamos reunidas con otras mujeres, hablamos de temas que los hombres no tocan cuando se reúnen entre ellos. Sin embargo, a grandes rasgos, no somos tan diferentes

¿En qué coincidimos?
Tanto las unas como los otros hablamos de nuestras aficiones (cine, teatro, deporte, viajes, restaurantes, música…) del trabajo o proyectos laborales, de sexo, del otro sexo (nosotras de hombres, ellos de mujeres) o explicamos anécdotas. Y expresamos nuestras inquietudes, que a veces son comunes.
A partir de una determinada edad, y si son amig@s de infancia, adolescencia o juventud, recordamos viejos tiempos o experiencias vividas.

¿En qué nos diferenciamos?
Las mujeres también incluimos conversaciones sobre nuestras parejas y los hijos, en caso de que los tengamos. También nos gusta hablar de los demás (lo que comúnmente se llama “cotillear” alegra las veladas femeninas). Podemos hablar de amores y desamores sin ningún tipo de vergüenza y de la guerra a la vejez, nuestra gran enemiga.

"Mamá": La nueva novela de J. Carol Oates en librerías

Ésta es la historia de cómo una hija ha de perder a su madre para encontrarla como persona y hallarse a sí misma en el camino del duelo.

En la que es para muchos la mejor novela de Carol Oates, se narra la historia de una mujer que trata de aceptar la violenta muerte de su madre, mientras desvela algunos de los secretos escondidos durante años.

Cuando descubre que su madre no responde a sus llamadas, Nikki Eaton, treintañera rebelde y eterna oveja negra de la familia, decide presentarse en su casa. Allí encontrará todo revuelto y a su madre sin vida tendida en el suelo del garaje. La violencia de este adiós inesperado hará que se tambaleen los cimientos de toda la familia y su forma de entender el mundo: la relación con su hermana mayor (Clare, la mandona y convencional ama de casa y madre de dos hijos), la relación con su familia materna y con su madre fallecida (a quien conocerá aún más ahora que ya no hay vuelta atrás) y sobre todo su relación consigo misma.

Visiones - Dolores Payás

Luego de dirigir "Mejor que nunca" la película protagonizada por Victoria Abril que se estrenará próximamente en España, Dolores Payás habla a las mujeres desde el lugar que mejor le va: el de una mujer sin reglas.

Tantos cambios, ¿para qué? - por Daniela Di Segni

No es necesario decirlo; a una velocidad que nos tiene despeinadas nos hemos equiparado en casi todo con los hombres. Tanto, que hemos logrado sobrecargarnos de roles y tareas por aquello de que como no existían modelos femeninos, tuvimos que adoptar los masculinos (y en el intento olvidamos dejar caer algunos de los anteriores). Hemos avanzado y pisamos fuerte. Opinamos, decidimos, elegimos. Hasta logramos hablar de la menopausia con naturalidad. De los susurros con la boca tapada por la mano que emitían las abuelas para hablar, sólo entre ellas claro, del “cambio” que alcanzaba a la tía Angélica hemos juntado coraje para pedir a los gritos, en medio de una reunión de directorio, que abran las ventanas cuando nos atacan los calores; esos mismos que nos arruinan las mejores blusas de seda y nos hacen guardar- ¿será para siempre?- los jerseys de lana y los camisones de sintético.

Romper las reglas - Por Graciela Bove

Esto lo escribo en honor a mi querida ahijada Vero: otra rompedora de reglas.
 Tengo 60 años, comienzo una década que ya el número me cae mal. 

...y entregamos a Victoria Abril el premio Mujer Sin Reglas 2008

15 de octubre, el día D: www.mujeresinreglas.com se estrena en el marco del día Mundial de la Menopausia con una celebración muy especial.
     
 
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