“Nunca es tarde si la dicha es buena”, o al menos eso es lo que asegura nuestro refranero español.
Muchas son las mujeres que, por culpa de los trasiegos de la época que tocó vivir, no han podido optar por una buena formación, no sólo a la universitaria sino también la graduación escolar.
Plantearse una formación reglada a esta edad no debe ser un tabú ni un impedimento para hacer aquello que realmente apetece: Aprender.
Y es que, siguiendo con el refranero, “Querer es poder”.
Ahora que los hijos están a punto, o ya se han ido de casa, ya no hay excusa para retomar nuestra formación.
Existen diferentes alternativas, según lo que realmente apetezca se pueda hacer. Desde ir a la escuela de mayores para optar al graduado escolar, hasta coger el toro por los cuernos y apuntarse a la Universidad.
Si lo que realmente interesa son los estudios universitarios, únicamente habrá que presentarse a los exámenes de acceso para mayores de 25 años. Estas pruebas suelen ser entre febrero y marzo, según la universidad.