“La energía que gastas limpiando la casa no te proporciona un orgasmo, la fantasía sexual sí”

Asunción Coronado, sexóloga, sicóloga y socióloga es en esta nota la voz de la sexualidad de las mujeres.

¿Qué diría la sexualidad de una mujer en la menopausia si la dejasen hablar?
“No me apartes de tu vida, dame espacio para la expresión” Y no hablaría, sería un grito sobre el deseo, las emociones y la sensualidad.

¿Es un sentimiento propio de la menopausia o en realidad es un sentimiento que acompaña siempre a la mujer?
La sexualidad siempre está en la mujer, desde que nace hasta que muere. No desaparece nunca, ni cuando tiene la regla, ni cuando enviuda. Si alguna de mis pacientes me pregunta qué va a pasar con su vida sexual porque ha fallecido su marido les pregunto si su marido se ha llevado su sexualidad a la tumba con él. Cuesta entender que ella misma puede satisfacerse sin la pareja.
Y en el caso de la menopausia en concreto, la mujer queda liberada porque desaparece su miedo a la reproducción. Es el momento en que ella puede ganar territorio.

Sexo y menstruación o relaciones sexuales...con reglas

A menudo nos excusamos cuando tenemos el periodo o regla, bien nosotras o nuestras parejas y evitar así el contacto sexual.

Es bueno, malo, conviene, no conviene… Para esto realmente no hay reglas, y queda sujeto a lo que cada mujer y su pareja deseen. A veces sucede que durante los días del sangrado menstrual y nos sentimos doloridas o molestas por lo que el deseo sexual se ve mermado ya que nuestra atención está centrada en cómo reducir las molestias. Pero esto no les sucede a todas las mujeres e incluso los días de periodo pueden ser días donde el deseo se haga más evidente.

Durante los días de sangrado, se pueden tener prácticas sexuales?Primero que nada, debemos desmitificar esa visión reducida de que sexualidad es igual a penetración. Por supuesto que se pueden mantener relaciones sexuales de todo tipo durante la menstruación, tanto de penetración como cualquier otra práctica, siempre y cuando las personas que lo realicen lo deseen.

 

Las mujeres con mayor inteligencia emocional disfrutan más del sexo

Un estudio concluye que existe "una vinculación significativa" entre la inteligencia emocional y la frecuencia de los orgasmos durante la masturbación y la actividad sexual con otra persona.

Las mujeres emocionalmente inteligentes disfrutan más del sexo, según una investigación del King´s College de Londres que publica el Journal of Sexual Medicine.

La investigación comparó más de dos mil hermanas gemelas y constató que aquellas con una mayor inteligencia emocional (definida como la capacidad de reconocer y manejar sentimientos propios y ajenos) tenían más orgasmos y una vida sexual más satisfactoria.

La conclusión fue que existe "una vinculación significativa" entre la inteligencia emocional y la frecuencia de los orgasmos durante la masturbación y la actividad sexual con otra persona.

"La inteligencia emocional parece tener una incidencia directa en el funcionamiento sexual de las mujeres, al influir en sus capacidad para comunicar sus expectativas y deseos sexuales a su pareja", explicó la psiquiatra Andrea Burri, directora de la investigación.

Esto tiene que ver también, añadió Burri, con la capacidad de cada mujer de tener fantasías durante el sexo y con su sensación de control durante el acto sexual.

¿Mi pareja me es infiel?

Hay veces que sentimos que algo en nuestra relación con nuestra pareja no va bien, y empezamos a dudar si la razón de esta situación es una infidelidad por su parte, tal vez porque recibimos señales que nos avisan o nos vemos envueltas en situaciones que nos extrañan y que nos dejan un poco descolocadas.

El nido vacío ¿crisis emocional u oportunidad?

 La vida está llena de periodos de adaptación desde que nacemos: los primeros días de colegio, la adolescencia, el primer trabajo, el primer amor, la convivencia en pareja, los hijos y sucesivos cambios que nos acompañan.

El Deseo

No podemos negar la importancia que el deseo tiene en nuestras relaciones afectivo-sexuales pero, ¿qué es el deseo? Siguiendo la definición de la Real Academia Española, el deseo se define como un movimiento afectivo hacia algo que apetece. El problema surge cuando hay personas que no saben lo que les apetece o que no les apetece nada.

El deseo es el desencadenante que inicia una relación sexual satisfactoria, por lo que si no tenemos deseo difícilmente podremos tener una vida sexual placentera. El placer y el deseo están estrechamente relacionados: el placer vivido crea una huella emocional que permite el deseo, su recuerdo mantiene el deseo de repetición.

Sin embargo, debido a la cultura y a la educación recibida las mujeres hemos aprendido a vivir nuestro cuerpo más como un lugar de dolor que como un lugar de placer, de modo que las experiencias sexuales se han visto limitadas e influenciadas por estos modelos culturales y sociales basados en el miedo, la represión y la culpa.

Esta idea de placer hace que desarrollemos actitudes negativas hacia todo aquello que nos lo provoque dejando una huella emocional desagradable que impiden que deseemos, en ocasiones posteriores, repetir estas experiencias relacionadas con la sexualidad.