Habitualmente en la vida los costos los medimos en dinero o en afectos. ¿Qué precio económico o afectivo estamos dispuestos a pagar por aquello que queremos obtener?
Esto no es algo objetivo, es esencialmente el resultado de una valoración individual, de cuyo balance final cada uno dirá si valió o no la pena.
Afectos y dinero están implicados en las relaciones humanas en general, y cuando se trata de vÃnculos de pareja se constituyen en dos pilares fundamentales de la relación.