Las mujeres, principales víctimas del mobbing

Leemos en la prensa que una trabajadora cobrará subsidio por accidente laboral tras sufrir acoso sexual. Esta trabajadora fue acosada por su jefe y posteriormente despedida. Durante cinco años no consiguió levantar cabeza, padece anorexia nerviosa y depresión severa y llegó a plantearse el suicidio. Por suerte recurrió a una abogada y ahora un juez de Madrid le ha dado la razón.
Acoso sexual y mobbing no es lo mismo pero sí que tienen en común que ambos son un tipo de violencia.
Pero..¿qué es el mobbing?
Aunque haga pocos años que esta palabra haya saltado a los medios y se encuentre ya plenamente en el mundo laboral, el hecho en si ha existido desde que se conocen las relaciones trabajo – salario / hombre – mujer.

Universitaria a los 45

“Nunca es tarde si la dicha es buena”, o al menos eso es lo que asegura nuestro refranero español.

Muchas son las mujeres que, por culpa de los trasiegos de la época que tocó vivir, no han podido optar por una buena formación, no sólo a la universitaria sino también la graduación escolar.

Plantearse una formación reglada a esta edad no debe ser un tabú ni un impedimento para hacer aquello que realmente apetece: Aprender.

Y es que, siguiendo con el refranero, “Querer es poder”.

Ahora que los hijos están a punto, o ya se han ido de casa, ya no hay excusa para retomar nuestra formación.

Existen diferentes alternativas, según lo que realmente apetezca se pueda hacer. Desde ir a la escuela de mayores para optar al graduado escolar, hasta coger el toro por los cuernos y apuntarse a la Universidad.

Si lo que realmente interesa son los estudios universitarios, únicamente habrá que presentarse a los exámenes de acceso para mayores de 25 años. Estas pruebas suelen ser entre febrero y marzo, según la universidad.

Clara Schumann, la mayor celebridad artística de su tiempo

Mujeres rompedoras ha habido muchas a lo largo de los siglos. Pero por variadas circunstancias –en su mayoría de origen machista- sólo algunas tuvieron el privilegio de poder pasar a la historia, como es el caso de la pianista y compositora Clara Wieck (Leipzig, 1819 – Frankfurt, 1896). Considerada la mejor pianista del siglo XIX, Clara demostró tener un talento extraordinario desde su más tierna infancia, causando la admiración de Goethe, Chopin y Paganini, y logrando vivir profesionalmente de la música, siendo en algunas etapas de su vida el único sustento económico de su numerosísima familia. Hija de músicos, se convirtió en la obsesión pedagógica de su padre Friedrich Wieck, un famoso profesor de piano de renombre internacional que se separó de la madre de la virtuosa cuando ésta tenía cinco años, y pidió su custodia para formarla musicalmente bajo su rígido sistema.

Invisibles a la moda…¡por suerte!

Está claro: una vez superados los 40, o no nos gusta arreglarnos, o estamos demasiado gordas o el estilo se nos ha atrofiado o simplemente estamos fuera del mercado O por lo menos eso es lo que deben opinar los diseñadores y tiendas de moda, que no tienen ninguna propuesta interesante que hacernos. Ah, sí, nos ofrecen camisetas y blusas amorfas, pantalones del año de la picó, vaqueros por encima de la  cintura o jerséis de lo más rancio. ¿Será que con los años preferimos estar feas?

La limpieza facial

La mayoría de las mujeres nos solemos maquillar ya sea con un maquillaje completo con base, polvos, labial, colorete…. como tan sólo aplicándonos una crema facial, pero tanto si nos maquillamos como si no, la limpieza facial es imprescindible.

Bronceado instantáneo todo el año

Ya estamos en primavera y el buen tiempo asoma. Además, los españoles no tardamos mucho en aprovechar los primeros rayos de sol tumbados en la playa, pero la verdad es que no todo el mundo tiene esa suerte. Hay personas que viven lejos de la playa o, simplemente no tendrán la oportunidad de ir de vacaciones, sobre todo teniendo en cuenta la época de crisis que nos rodea.

¿Podemos hablar de "protocolo" en una web sin reglas?

Aunque parezca mentira, el protocolo en realidad lo que hace es facilitarnos las cosas en algunas situaciones, incluso en nuestro día a día. Son normas de convivencia y sinónimo de organización y de saber qué hacer y cómo comportarse: en el trabajo, en las celebraciones, con los amigos… Pero si crees que las reglas, mejor nos las saltamos, responde mentalmente (y sinceramente) a este cuestionario.

Tantos cambios, ¿para qué? - por Daniela Di Segni

No es necesario decirlo; a una velocidad que nos tiene despeinadas nos hemos equiparado en casi todo con los hombres. Tanto, que hemos logrado sobrecargarnos de roles y tareas por aquello de que como no existían modelos femeninos, tuvimos que adoptar los masculinos (y en el intento olvidamos dejar caer algunos de los anteriores). Hemos avanzado y pisamos fuerte. Opinamos, decidimos, elegimos. Hasta logramos hablar de la menopausia con naturalidad. De los susurros con la boca tapada por la mano que emitían las abuelas para hablar, sólo entre ellas claro, del “cambio” que alcanzaba a la tía Angélica hemos juntado coraje para pedir a los gritos, en medio de una reunión de directorio, que abran las ventanas cuando nos atacan los calores; esos mismos que nos arruinan las mejores blusas de seda y nos hacen guardar- ¿será para siempre?- los jerseys de lana y los camisones de sintético.

Los costos ocultos de los problemas sin resolver

Habitualmente en la vida los costos los medimos en dinero o en afectos. ¿Qué precio económico o afectivo estamos dispuestos a pagar por aquello que queremos obtener?

Esto no es algo objetivo, es esencialmente el resultado de una valoración individual, de cuyo balance final cada uno dirá si valió o no la pena.

Afectos y dinero están implicados en las relaciones humanas en general, y cuando se trata de vínculos de pareja se constituyen en dos pilares fundamentales de la relación.