Las mujeres, principales vÃctimas del mobbing
Leemos en la prensa que una trabajadora cobrará subsidio por accidente laboral tras sufrir acoso sexual. Esta trabajadora fue acosada por su jefe y posteriormente despedida. Durante cinco años no consiguió levantar cabeza, padece anorexia nerviosa y depresión severa y llegó a plantearse el suicidio. Por suerte recurrió a una abogada y ahora un juez de Madrid le ha dado la razón.
Acoso sexual y mobbing no es lo mismo pero sí que tienen en común que ambos son un tipo de violencia.
Pero..¿qué es el mobbing?
Aunque haga pocos años que esta palabra haya saltado a los medios y se encuentre ya plenamente en el mundo laboral, el hecho en si ha existido desde que se conocen las relaciones trabajo – salario / hombre – mujer.
Históricamente y casi hasta épocas muy recientes ha sido evidente la opresión que ha sufrido la mujer. Ya en el Medievo, se oprimía a todos aquellos que no eran feudales, a los hombres por la propia iglesia y a las mujeres, por todos. Como muestra, la utilización de los cinturones de castidad, el derecho de pernada, la persecución de las brujas, y sobre todo esto, el famoso Concilio del año 585, en el que se discutió – entre hombres – si la mujer poseía alma o no.
Posiblemente la definición más acertada sea la de ACOSO. Hay quien lo ha definido como aquella situación de persecución que de forma premeditada, continua y definida, sufre una persona trabajadora por parte de un igual o un superior y que abarca el insulto, las amenazas, y otros actos más sutiles que el acosador enmascara: No pasar trabajos o sobrecargar con él, asignar plazos u objetivos inalcanzables, no dar la información adecuada para la realización de las tareas o manipularlas para provocar el error o volverlas humillantes, aislamiento de la persona, ataques a su vida privada, comentarios ofensivos, revelar detalles de su vida, amenazas, gritos……y todo un sinfín de actos de difícil, a veces detección.
Estas situaciones se dan principalmente en dos niveles: Jefe / Subordinado y entre Empleado / Empleado del mismo nivel, aunque las causas pueden ser claramente diferenciadas. El fenómeno es multidireccional.
La jerarquización de las relaciones del trabajo, la reducción de los costes laborales, los conflictos propios o sindicales, los comportamientos personales y otras muchas causas pueden ser el desencadenante de una situación de mobbing.
Y las mujeres son quienes más lo sufren.
¿Cuáles son las consecuencias?
En función del “plan”, la víctima se va debilitando. Se inicia en muchas ocasiones un periodo de bajas por enfermedades psico-sociales-laborales-personales.
Se va provocando un lento deterioro de la confianza en si misma y en sus propias aptitudes profesionales, las situaciones de baja por enfermedad son aprovechadas y usadas en contra de la persona acosada. La salud se verá afectada por todo tipo de problemas psicológicos, especialmente en la mujer, físicos, fóbicos, de conducta, emocionales…y una larga lista de síntomas que pueden degenerar en situaciones irreparables.
Informes recientes han señalado que 9 de cada 10 mujeres embarazadas sufren acoso por su estado, a lo que debemos añadir la reducción de jornada a fin de atender a la familia y el periodo de lactancia. Esto se da principalmente en pequeñas empresas.
Estas situaciones pueden derivar en lo que se denomina Enfermedad Profesional, aunque, tanto las empresas como las Mutuas e incluso las propias autoridades se resisten a admitirlo.
¿Cuál ha de ser la Prevención?
La entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la posterior normativa que la desarrollaba, las diferentes campañas que la Administración ha puesto en marcha y la exigencia de Formación e Información a todos los trabajadores, han sido unas herramientas que han conseguido avanzar, parcialmente, en este tema.
- La participación efectiva de los empleados en tareas de Prevención, de evaluación y estudio, ha de ser un pilar básico en esta tarea: no nos hemos de quedar en detectar los riesgos de unos cables eléctricos en mal estado, no en unas pantallas de PC o sillas mal colocadas, hemos de llegar a evaluar los posibles riesgos psicosociales del trabajo.
- La formación de los niveles intermedios y superiores en tareas de conducción de personas, motivación y de habilidades directivas debe impulsarse desde la cabeza de la organización
- El estudio de los casos de absentismo y sus causas, que no quede todo en meros gráficos cuantificados.
- Y sobre todo, no callar nunca ante una situación de acoso. No sentirse en ningún momento culpable o parte del problema reaccionando rápidamente buscando todo tipo de ayudas.
Hemos de cambiar algunas conductas. En el libro de Tom Morris “ Si Harry Potter dirigiera General Electric” se establece el supuesto de que a pesar de su magia, cuando tiene que afrontar verdaderos problemas, no utiliza formulas o sortilegios sino que aplica los principios de inteligencia, razonamiento creatividad, confianza, lealtad……motivando a las personas que trabajan en su entorno.
- Hoy, la familia, los compañeros, las organizaciones sindicales, las asociaciones de defensa de la mujer, y como último paso las autoridades judiciales o laborales, pueden ayudarnos a solventar aquellas situaciones que han llegado a un punto de difícil retorno o mejor, antes de que se llegue.
Ferran Sánchez
Técnico Superior de PRL
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Creado el: 13/08/2009, 15:58
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