¡Un aplauso para...!

Aunque vivo hace varios años en España, soy argentina y conservo muchas de las costumbres que nos caracterizan. Ustedes sabrán que una de ellas es nuestra forma de comer la carne, es decir el famoso “asado argentino”.

En mi tierra, lo tradicional es que el asado lo hagan los hombres. Yo desde chiquita, cuando observaba a mi padre, pensaba que algún día iba a ser yo quien hiciera el asado para todos.

Al principio fue difícil ir contra la corriente: el hombre es el encargado de encender el fuego, limpiar la parrilla, preparar la carne, salarla y asarla. Y las mujeres, lo más aburrido, “hacer las ensaladas y poner la mesa”.

Creo que a los veintidós años hice mi primer asado. Era genial cuando llegaba algún hombre y se acercaba a la parrilla, no fallaba nunca el “te ayudo en algo?”. “Sí”, les decía, “puedes ir cortando las verduras para la ensalada”. Ni se imaginan la cara que ponían, me acuerdo y me río sola.

Hacer un asado es todo un rito. Es infaltable una copita de vino tinto al lado para acompañar el sabor de la carne argentina. Y además, se sabe que el que parte y reparte se lleva la mejor parte. Ahora, en mi familia y grupo de amigos se cambió la vieja costumbre de pedir “un aplauso para el asador”. Claro, ahora es para la asadora.

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No solo en Argentina existe el famoso "asado", sino que es una costumbre compartida con Uruguay, no entro en detalles de quién lo hace mejor ni en dónde la carne es mas rica porque por suerte pude probarlo a ambos lados del charco y pude comprobar que chau, de los dos lados son deliciosos!!!
En mi familia comemos asados cási todos los domingos, y a pesar de que se reparten aplausos para el asador y también para las ensaladas y para los postres y para el que puso los platos, siempre el asado lo hizo un hombre.
Primero fué mi abuelo Jorge, que no dejaba que nadie se acercara a la parrilla (bueno, las nietas si) y ahora es mi papá (oh casualidad también se llama Jorge) que además de ser el mejor asador del mundo quiere que yo lo suceda al mando!!! Y claro, para mi es como recibir la corona del rey y hacerme cargo del alimento de todo el pueblo y sin que se queme puede llegar a ser tarea difícil!!! Pero bueno, por suerte puedo decir que mi familia es distinta y que si se quema el asado igual algo va a salir y que por suerte, además de mujeres sin reglas, hay familias enteras que se las olvidan... además, estaban para eso, no???