Seré abuela - Por Lola

Mi hijo mayor va a ser papá, lo que significa que voy a ser abuela.

Cuando me enteré de la llegada de la bebé (ya sabemos que será una nena!) me puse muy contenta por ellos, y si bien empezaron las bromas con respecto a mi condición de parentesco con respecto a la nueva integrante de la familia, realmente no me molestó ni me molesta. Por el contrario, tengo un extraño sentimiento de satisfacción, que todavía no logro entender muy bien.

Ayer escuché un comentario de mi consuegra que me hizo pensar en qué tipo de abuela seré. Ella es una mujer de 40 años, ha tenido a su hija cuando era muy joven, su madre la tuvo a ella a la misma edad, y mi nuera, con veintiún años, está siguiendo su tradición familiar.

Mi consuegra dijo en tono de broma, que no va a permitir que su nieta la llame abuela, quiere que la llame por su nombre; pero ya está cosiendo el ajuar e imaginando cuando se quede con ella y le hornee galletas.

Yo francamente, no me veo tejiendo mañanitas, y no estoy de acuerdo con eso de que la abuela termine criando a los nietos. Ocasionalmente podré quedarme con ella si sus papás tienen que salir, pero de ningún modo permitiré que se haga costumbre!

Sí voy a llenarla de cuentos contados por mí; nos disfrazaremos juntas e inventaremos historias que nos hagan reír a carcajadas. Sí fabricaré sus juegos didácticos en madera, que pintaré de mil colores, y jugaremos en la plaza, llenando las zapatillas con arena.

Sí le enseñaré a respetar las decisiones de sus padres, aunque yo en silencio no esté muy de acuerdo. Le enseñaré a creer en sí misma y a valorar lo inesperado. Sabrá que no me gustan los caprichos, pero le mostraré el modo de expresar sus sentimientos sin pretender que siempre consiga las cosas a su modo.

Seguramente me permitiré algunas licencias a la hora de los límites, como no podía ni debía hacerlo cuando crié a mis hijos, seguramente me asombraré con sus progresos y se me estrujará el corazón cada vez que llore.

Sabrá que podemos aprender una de la otra, y que podrá contar conmigo siempre, porque la vida nos ha regalado la oportunidad de encontrarnos, y vale la pena disfrutar de eso, a cada instante.