Hoy amaneció dos veces - Por Lola

Eran las diez de la mañana cuando sonó mi móvil. Del otro lado, una voz querida urgía mi contención y mi presencia. Salí apresurada revoleando mi cartera por los pasillos de la oficina, al grito de “luego te cuento!” ante la pregunta de quienes me cruzaban.

Como suele suceder en estos casos, todos los semáforos se complotaron para estar en rojo, todos los inconscientes se cruzaron en el camino, y el reloj, impiadoso, seguía aceleradamente su marcha sin cesar.

Después de intentar ubicar el automóvil en dos estacionamientos que estaban completos y dar tres veces vuelta a las manzanas circundantes a mi destino, logré llegar.

Me orientaron al séptimo piso y hubiera hecho más rápido si subía por las escaleras, busqué la puerta indicada y al abrirla, mi jadeo no era el único. Mar, mi nuera, estaba en trabajo de parto.

Después de esbozar una sonrisa, tomó mi mano con fuerza y con los ojos le pregunté a mi hijo: - Por qué tan pronto? –
La beba había decidido que siete meses eran suficiente espera para conocer este mundo y estaba lista para sorprender a toda la familia.

Volver a la Universidad - Por Lola

Si quiero llevar adelante mi proyecto, tengo que capacitarme más. No basta con el curso de Plan de Negocio que acabo de terminar. (Que por cierto, fue muy útil, y no solo para mí, como les comenté en otra oportunidad)

Necesito más. Para poder dar el gran salto, necesito prepararme mejor, y no estoy poniendo excusas para demorar el inicio de mi proyecto. Ya estoy en la línea de largada, ansiosa por comenzar, pero consciente de que para hacerlo bien, para que sea exitoso, necesito otros conocimientos.

Dudé al principio, pero ya me decidí. Voy a volver a la Universidad. No será una carrera larga, tampoco es impedimento para ir empezando mi proyecto, así que estoy lista.
Sí, me quitará tiempo para algunas cosas, algunas definitivamente quedarán postergadas por un tiempo, pero vale la pena.

En casa ya ni siquiera se asombran. De hecho, mi hijo mayor me ha dicho que admira la manera en la que hago que un día de 24 hs. parezca de 36, sin terminar en un colapso de estrés.

Todas Nosotras - Por Lola

El 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer. Para muchas, disponer de un día que nos distinga, no hace más que reforzar la idea de discriminación. Para otras, pasa totalmente inadvertido. Algunas se sienten alagadas y otras, simplemente consideramos que es justo y valioso conmemorar un día en que un grupo de mujeres decidió reclamar por la paz y la igualdad de derechos.

Que exista un día que contemple al género femenino en su conjunto no modifica la vida de ninguna de nosotras, pero no está nada mal que nos saludemos unas a otras y recibamos el saludo cordial de muchísimos hombres que aprecian nuestra condición.

Se dice que como otras fechas, no es más que una excusa comercial. Me gustaría saber si esas personas detestan recibir un regalo en Navidad, el día del padre o la madre o cuando corresponda…

Dicho sea de paso, los y las derrotistas de siempre dicen que celebrar el día de la madre es inútil, porque de la madre hay que acordarse todos los días. Eso es innegable pero, tiene algo de malo dedicar un día especial a tu madre, la tengas o no?

"Diga" - Emilia Miriam Jiménez Garate - Primer premio del concurso Mujeres Sin Reglas

LO MEJOR DE CADA DÍA, DÁTELO HOY
-¿Diga?... Sí, soy yo. ¿El centro de Salud?.... ¿Inmediatamente? No, ahora no puedo ir. ¡Es que no tengo puerta…!
Me doy cuenta del absurdo risible: estoy sumida en una situación que podría ser onírica, si no tuviera, casi a mi lado, a los dos obreros que manipulan y golpean para montar la nueva puerta acorazada de la casa, ficción tangible de la seguridad. Mientras, el peligro se ha colado por la línea telefónica y me golpea, brutal, al oír la palabra rotunda: “inmediatamente”.

Inmediatamente significa cáncer, y cáncer es un vórtice de miedos e incertidumbres fantasmales que me sorbe con fuerza, mientras lucho por asirme a la realidad segura y cotidiana de la puerta que no está, que, por no estar, tiene más poder para impedirme salir a enfrentar el pánico que si estuviera puesta y atrancada.

Resultado del 1º Concurso literario de relatos cortos de Mujeres Sin Reglas

En el marco del Día Internacional de la Mujer y como forma de homenajear quienes han enviado relatos al concurso que nos convoca, damos a conocer el fallo del jurado.

ACTA DEL FALLO DEL PRIMER CONCURSO LITERARIO DE RELATOS CORTOS DE MUJERES SIN REGLAS

En Sant Joan Despí a las 12 horas del día 8 de marzo del año 2010, el Jurado seleccionador del Primer Concurso Literario de relatos cortos de Mujeres sin Reglas, compuesto por las siguientes personas:


Dª. Cristina Canoura
Dª. Asunción Coronado
Dª. Carmen Cruañas
D. Juan Pedro Molina Cañabate
Dª. Dolores Payás
Dª. Cecilia Picún

De acuerdo con las bases reguladoras del Concurso, el Jurado acuerda:

Primero. Que los 282 relatos presentados en el certamen, procedentes de diversas comunidades autónomas de España y de varios países hispanoamericanos, han sido aceptados de acuerdo con las bases del concurso.

Aprender y compartir - por Lola

Como les había comentado, tengo intención de iniciar un nuevo proyecto. Para llevarlo a cabo de la mejor manera, me he matriculado en un curso donde estoy aprendiendo cómo hacer de una idea, un proyecto rentable y sostenible.

Es tan fuerte el entusiasmo, que hablando del curso entre compañeras de trabajo, me he sorprendido gratamente al ver el interés por parte de cinco de ellas, que me han contado sus viejos y guardados sueños de lograr un proyecto propio, basándose en sus capacidades y/o hobbies.

Por distintas razones, no pueden asistir a ningún curso similar al mío, así que hemos convenido en reunirnos los sábados por la mañana en casa de una de ellas para compartir los conocimientos que voy adquiriendo.

Está resultando tan enriquecedor que se ha multiplicado el entusiasmo e interés inicial. No sólo reafirmo los conocimientos aprendidos durante la semana, sino que también intercambiamos dudas e ideas que plasmo en la clase siguiente, haciendo que todas aprendamos más. Yo no soy la maestra de nadie, todas somos maestras y alumnas

Patear el tablero - Por Lola

Hace muchos años que tengo un empleo en la repartición pública. Un trabajo en el que he podido crecer profesionalmente y me da estabilidad y seguridad.

Un trabajo en el que no gano mal y me permite disponer de mi vida, ya que el horario en el que me retiro, es lo suficientemente temprano como para “bajar la persiana” de las preocupaciones laborales y dedicarle tiempo a las cosas que me gustan, como pintar y bailar.

Tengo un trabajo que insume responsabilidad, con personal a cargo y una metodología tan incorporada que no me demanda esfuerzo. Un trabajo incluso que muchos envidiarían, pero es tan previsible, esquemático, rutinario, y llevo tantos años haciéndolo que se está volviendo pesadamente monótono y aburrido.

Por otro lado, hace tiempo que estoy pensando en desarrollar un emprendimiento propio, lateralmente ligado a mi placer por la pintura. Le doy vueltas en mi cabeza pero aún no logro dar el gran salto.

Fastuska...y que te lo den con queso!!

Fastuska, Fastuska... Cuando un nombre nos recuerda, sugiere o evoca alguna cosa, solemos repetirlo para nuestros adentros como acabo de hacer al iniciar este escrito. No sé para ustedes, a mí el nombre Fastuska me sugiere algo como fastos, que derivado del latín fastus, eran los días que era lícito hacer tratos y negocios; pero también me evoca y con más fuerza: festivo, fiesta y festón. En todo caso, no pretendo llevarles hacia el terreno de las etimologías, sino al de una curiosa, encantadora y excelente vinería así llamada, La Fastuska, en la encrucijada de las calles Montserrat y Sol, en la ciudad vallesana de Sabadell.

Marido a domicilio - Por Lola

Un marido que se precie de tal, además de ser tierno, buen amante y el sostén económico de la casa, debe ser electricista, carpintero, fontanero, albañil, pintor y técnico de electrodomésticos. Después de todo, ellos esperan de sus esposas además de gentileza y belleza, que tenga buen carácter, que sea buena amante, y que sea repostera, mucama, enfermera, cocinera, psicóloga y maestra, entre otras tantas cosas.

Hace muchos años que no tengo marido, a Dios gracias, y he aprendido a hacer algunos sencillos arreglos de la casa, pero es cuando se complican un poco las cosas, como me pasó cuando estalló una tubería del baño, en la que desearía tener un hombre en la casa.

Por suerte reacciono enseguida y recurro a una empresa que me han recomendado y envían el especialista que necesito.

Todos son muy respetuosos, algunos son amables, otros tienen una cara amargada que dan pena. Algunos son veteranos, otros muy jóvenes, a veces trabajan muy bien, a veces no tanto, pero nunca me había tocado un “marido a domicilio” como yo los llamo, que sea buen mozo.

¡¿Qué será de ellas a nuestra edad?! - por Lola

Ya a los quince años, como regalo de cumpleaños muchas jovencitas piden una operación para agrandar sus senos, aun cuando sus cuerpos todavía están en formación. Lo más ridículo es que haya padres y madres que lo aprueban.

En el amanecer de los primeros surcos de la piel, las chicas corren desesperadas tras un tratamiento que le prometa la juventud eterna. Que el trasero parado, los senos grandes y firmes, destrozos psicológicos por la celulitis, que los labios más carnosos, los pómulos más altos, el mentón afinado y la nariz respingada, la panza como una tabla y los músculos tonificados.

A nuestra edad, a quién no le gusta lucir como de treinta, teniendo la experiencia que la vida nos ha dado?! Pero, a una edad tan temprana, modificar la anatomía y exponerse a quedar peor que antes o incluso, en algunos casos, hasta perder la vida…. Es demasiado, no?

Además, se habrán enterado que una intervención quirúrgica puede ser exitosa, pero sus resultados no son permanentes? O creerán que se puede mantener los senos firmes y la silueta perfecta para siempre? Tendrán idea de que les queda varias décadas por delante y que el cuerpo no resiste un centenar de operaciones?

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