El blog de mujereSINreglas

Fastuska...y que te lo den con queso!!

Fastuska, Fastuska... Cuando un nombre nos recuerda, sugiere o evoca alguna cosa, solemos repetirlo para nuestros adentros como acabo de hacer al iniciar este escrito. No sé para ustedes, a mí el nombre Fastuska me sugiere algo como fastos, que derivado del latín fastus, eran los días que era lícito hacer tratos y negocios; pero también me evoca y con más fuerza: festivo, fiesta y festón. En todo caso, no pretendo llevarles hacia el terreno de las etimologías, sino al de una curiosa, encantadora y excelente vinería así llamada, La Fastuska, en la encrucijada de las calles Montserrat y Sol, en la ciudad vallesana de Sabadell.

“La energía que gastas limpiando la casa no te proporciona un orgasmo, la fantasía sexual síâ€

Asunción Coronado, sexóloga, sicóloga y socióloga es en esta nota la voz de la sexualidad de las mujeres.

¿Qué diría la sexualidad de una mujer en la menopausia si la dejasen hablar?
“No me apartes de tu vida, dame espacio para la expresión” Y no hablaría, sería un grito sobre el deseo, las emociones y la sensualidad.

¿Es un sentimiento propio de la menopausia o en realidad es un sentimiento que acompaña siempre a la mujer?
La sexualidad siempre está en la mujer, desde que nace hasta que muere. No desaparece nunca, ni cuando tiene la regla, ni cuando enviuda. Si alguna de mis pacientes me pregunta qué va a pasar con su vida sexual porque ha fallecido su marido les pregunto si su marido se ha llevado su sexualidad a la tumba con él. Cuesta entender que ella misma puede satisfacerse sin la pareja.
Y en el caso de la menopausia en concreto, la mujer queda liberada porque desaparece su miedo a la reproducción. Es el momento en que ella puede ganar territorio.

Historias de mujereSINreglas

Marido a domicilio - Por Lola

Un marido que se precie de tal, además de ser tierno, buen amante y el sostén económico de la casa, debe ser electricista, carpintero, fontanero, albañil, pintor y técnico de electrodomésticos. Después de todo, ellos esperan de sus esposas además de gentileza y belleza, que tenga buen carácter, que sea buena amante, y que sea repostera, mucama, enfermera, cocinera, psicóloga y maestra, entre otras tantas cosas.

Hace muchos años que no tengo marido, a Dios gracias, y he aprendido a hacer algunos sencillos arreglos de la casa, pero es cuando se complican un poco las cosas, como me pasó cuando estalló una tubería del baño, en la que desearía tener un hombre en la casa.

Por suerte reacciono enseguida y recurro a una empresa que me han recomendado y envían el especialista que necesito.

Todos son muy respetuosos, algunos son amables, otros tienen una cara amargada que dan pena. Algunos son veteranos, otros muy jóvenes, a veces trabajan muy bien, a veces no tanto, pero nunca me había tocado un “marido a domicilio” como yo los llamo, que sea buen mozo.